lunes, 2 de abril de 2012

Gastronomía desde la capital musical de Venezuela II



Para todo el que ha nacido en estas tierras, es un orgullo dar a conocer su cultura, sus raíces, su gentilicio… En este caso para mí como cocinero lo es aún más. Por ello en cada oportunidad que se me presenta, me lleno de orgullo para expresar todos aquellos conocimientos acerca de la cocina regional larense.

Nuestra ciudad cuenta con una ubicación geográfica privilegiada, lo que facilitó el intercambio con otras regiones desde la época de la colonia, y que se convirtió en razón fundamental para el desarrollo de productos y platos elaborados en esta zona, enriqueciendo nuestro acervo culinario, dándole renombre a nivel nacional, bien sea por sus platillos, lácteos y embutidos, ganadería ( bovina principalmente por la raza carora, caprina de gran valor en nuestra culinaria), su panificación, la calidad de sus frutas, verduras, hortalizas, hasta por las empresas que han establecido su sede en la ciudad.

Contamos con tierras bendecidas en toda la región en especial en el valle de Quíbor y Sanare. De allí extraemos rubros como papa, cebolla, ají dulce, pimentón, café, hierbas, entre otros, de excelente calidad. La zona xerófila de Siquisique en el municipio Urdaneta, nos regala piñas de gran belleza, perfumadas e inigualable sabor, por si fuera poco en estos suelos se elabora un excelente cocuy de penca, de exquisito sabor y que para muchos es el de mayor calidad en toda la región.
También cabe destacar la gran labor realizada por nuestros productores locales. En todo el espacio geográfico larense existen innumerables productos elaborados por pequeñas empresas familiares, que sin duda alguna contribuyen enormemente y con creces a la consolidación de nuestro patrimonio culinario. Así como hacemos mención de los productores locales debemos nombrar empresas como DUSA, Bodegas Pomar y chocolates El Rey, entre otras, que creyeron en el potencial de la región desde un principio, convirtiéndola en referencia a nivel nacional e internacional.

Todos estos puntos favorables, sumados a nuestra ubicación geográfica y a un recetario de gran riqueza, no hacen más que convencerme y ratificarme que me encuentro en la capital gastronómica venezolana. Esperando con ello que se continúe el respaldo a esa parte fundamental en toda sociedad, llamada gastronomía, nexo fundamental de nuestro patrimonio cultural.

PARA DESTACAR:
Cocuy de Penca: excelente bebida espiritual fermentada que posteriormente fue denominada Cocuy y asimilada por el colonizador, constituyéndose en una
expresión de la cultura hispánica colonial.

Bicuyes o Vicuyes: Flor del Agave Cocuy, consumido en encurtidos. Debido a su versatilidad es utilizada en variedad de platos.

Del proceso de elaboración del cocuy se extrae un zumo oscuro de sabor fuerte consumido principalmente en salsas. Igualmente suele ocurrir con la penca horneada.

Frutas: Entre otras el semeruco y la piña, que son de gran importancia para cocina larense. Consumidos en cualquiera de sus preparaciones mantienen su exquisito sabor y aporte de vitaminas.

Lácteos: Como el suero cremoso y sus ajiceros, la nata, mantequilla, quesos frescos, duros, semiduros, cuajada ácida. Los quesos de leche de cabra de los que somos el principal productor a nivel nacional.

Panificación Larense: Acema Tocuyana, acema cubireña, cocadas, catalinas, cortaditos, canelitas, cachitos, panecitos, paledonia duaqueña, etc. Nos disputamos junto a los andinos la batuta en esta rama, debido a nuestra amplia panadería y sus exquisitos sabores.

Recetario: Lomo prensado, tostada caroreña, carne pata e’ grillo, olleta, mute de chivo, hervido de chivo, arepas peladas, torta de auyama, dulce de paleta, buñuelos de apio, caraotas chivatas, caraotas refritas, mantequilla de caraotas, quimbenbe o meleco, cochino adobao, arepas de chicharrón, mojón (embutido típico caroreño), parrilla de chivo u ovejo entre muchos otros enriquecen el recetario tradicional larense.